España
4 pasos para elegir bien tus gafas de sol
Las gafas de sol son mucho más que un simple accesorio de verano: son una protección eficaz y muy recomendable para filtrar los rayos del sol.
Por eso, al elegirlas conviene tener en cuenta la categoría de protección, pero también el tipo de lente, los tratamientos aplicados, la forma o el precio de las gafas de sol.
Dicho esto, ¿todas las gafas de sol son iguales? Evidentemente, la respuesta es no. Analicemos en detalle 4 puntos importantes que debes tener en cuenta en tu decisión.
1. La categoría de protección adecuada de las gafas de sol
El objetivo número uno de las gafas de sol es proteger los ojos de los rayos UV del sol.
Lo primero es, por tanto, fijarse en la categoría de protección de las gafas de sol. Ten en cuenta que los distintos niveles de protección se adaptan a distintos tipos de actividades, que corresponden a distintas intensidades de luz.
El color de la lente (o mejor dicho, la intensidad del tinte, de claro a oscuro) se define según esta categoría, al igual que el grado de protección y la eficacia frente a los rayos UV.
La norma CE o FDA
Ante todo, es esencial comprobar que las lentes están certificadas como protectoras según las normas europeas o estadounidenses. Las marcas «CE» y «FDA» lo garantizan. Se trata de una denominación que se concede tras evaluaciones externas a la empresa y que determina que un producto cumple los «requisitos esenciales de salud y seguridad» de la normativa que le corresponde.
Las lentes solares conformes llevan la marca «CE» o «FDA» seguida de un número entre 0 y 4: es la categoría, el grado de protección.
Las 5 categorías de protección
La categoría 0 responde sobre todo a una necesidad estética: son gafas de sol cosméticas que no protegen los ojos en absoluto y no reducen la luminosidad.
Las categorías 1 y 2 son gafas adaptadas a la media estación, con lentes muy claras o ligeramente tintadas: son eficaces en la ciudad o en el campo.
La categoría 3 es la ideal para la playa o el esquí, y sobre todo en verano, gracias a la gran protección que ofrece el tinte intenso de las lentes.
Por último, la categoría 4 está pensada para situaciones de luz solar extrema: cruceros, alpinismo, etc. Atención: estas lentes muy oscuras no se recomiendan para conducir.
En resumen, una categoría más alta indica una lente más oscura y menos deslumbramiento.
2. Las lentes adecuadas
Los tipos de lentes
No todas las lentes de gafas de sol son iguales, aunque tengan la misma categoría de protección. Mineral, orgánica o de policarbonato: ¿cuál elegir?
Gran resistencia a los arañazos, precio más bajo que otros tipos de lentes, poca dispersión del color, finura… las ventajas de la lente mineral o natural son muchas.
Sin embargo, cada vez se usa menos en favor de la lente orgánica, de plástico, más ligera, más sólida y muy cómoda de llevar. Eso sí, resiste peor los arañazos y requiere más cuidados.
Por último, las lentes de policarbonato son simplemente una variante de la familia de lentes orgánicas, pero más robustas, más sólidas y más ligeras.
Los distintos tratamientos
Varios tratamientos añaden propiedades a las lentes, además de la categoría inicial:
La polarización protege los ojos del reflejo de la luz del sol y sus consecuencias gracias a un filtro polarizador que bloquea la luz no deseada y deja pasar la necesaria.
El tratamiento antiarañazos limita el desgaste de la lente, reduce el riesgo de arañazos reforzándola y la hace más duradera.
El tratamiento hidrófobo: el agua resbala sobre la lente.
El tratamiento antiestático o antihuellas impide que la lente retenga polvo, suciedad y marcas de todo tipo.
El tratamiento antivaho resuelve el problema de la condensación
3. La forma adecuada según tu tipo de cara
Aunque una forma envolvente, o incluso cerrada por los lados, protege mejor de los rayos del sol, no es la más estética (pero sigue siendo recomendable para actividades de montaña o en alta mar).
Unas buenas gafas de sol también aportan armonía al rostro. Lo ideal es que la forma de las gafas sea la inversa de la forma de la cara. Esta regla ayuda a conseguir la armonía buscada.
¿Tienes la cara muy cuadrada? Mejor elige monturas redondas u ovaladas para tus gafas de sol. Si, por el contrario, tu cara es más bien redonda, unas gafas discretas de forma rectangular se adaptarán a tu fisonomía.
4. Elegir según tu presupuesto
De unas decenas a varios cientos de euros, hay gafas de sol para todos los gustos, todas las necesidades… y todos los bolsillos.
La pregunta es: ¿cuál es tu presupuesto? Podríamos pensar que, cuanto más sube el precio, más protección, más elegancia y más resistencia ofrecen las gafas de sol.
Pero no siempre es así: a veces existe el buen equilibrio, sin tener que gastarte una fortuna en las gafas de sol perfectas para ti. La prueba: Nooz ofrece gafas de sol con certificación CE, categoría de protección 3, lentes polarizadas y antiarañazos, ligeras, resistentes… en resumen, todo lo que necesitas en unas gafas de sol. Y todo desde 49,90 €.