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El sol: ¿qué soluciones para qué peligros?
Aunque todo el mundo sabe que mirar directamente al sol es muy peligroso, también hay que tener en cuenta que la luz del sol supone a diario un peligro para los ojos.
¿Qué riesgos conlleva la luz del sol? ¿Por qué puede deteriorarse la vista a largo plazo? ¿Cómo proteger tus ojos? Nooz te responde.
Entender los rayos UV y su impacto en los ojos también implica saber que los rayos UVA (380mm) y el 10 % de los rayos UVB (315mm) atraviesan la córnea, el iris y la pupila hasta llegar al cristalino, y pueden incluso dañar la retina y el nervio óptico.
¿Qué efectos nocivos tiene la luz del sol en los ojos?
Los rayos ultravioleta (también conocidos como UV) pueden causar daños irreversibles en la piel (quemaduras solares, quemaduras, etc.), pero también en los ojos.
No es raro oír hablar de un «capital solar» limitado para nuestros ojos. En teoría, esto supone que pueden soportar una determinada dosis de UV. En cuanto ese capital se agota, el ojo se vuelve más frágil y los tejidos pueden resultar dañados. Por supuesto, la realidad biológica es más compleja.
Pero los UV no son el único problema de la luz del sol: los rayos infrarrojos (IR) también tienen consecuencias. Transmiten el calor del sol, lo que calienta e incluso a veces quema los párpados, además de resecar la córnea. Tampoco se puede descartar la fatiga visual.
Los efectos de los rayos UV e IR en los ojos son numerosos y, lo que es peor, acumulativos. Exponerse al sol sin protección puede provocar problemas y enfermedades oculares: cataratas, melanoma, fotoconjuntivitis…
Algunas afecciones pueden ser graves y, sobre todo, irreversibles.
Fotoqueratitis y fotoconjuntivitis
La exposición repetida y sin protección de los ojos a los rayos ultravioleta del sol provoca también otra afección relacionada con el sol: la fotoqueratitis. Se trata de una inflamación de la córnea. La fotoconjuntivitis es una inflamación similar pero distinta, ya que afecta a la conjuntiva.
Estas inflamaciones, que se contraen a menudo en altitud (esquiando o haciendo alpinismo, por ejemplo), queman la superficie de la córnea como una quemadura solar. Pérdida de agudeza visual, dolor, lagrimeo y enrojecimiento: los síntomas pueden ser difíciles de sobrellevar durante varios días.
Pterigión, tumor maligno del ojo… la exposición excesiva al sol puede tener otras consecuencias para los ojos. La pregunta es, por tanto, cómo protegerlos: ¿cómo proteger tus ojos de la luz del sol de forma eficaz, duradera y, si es posible, sencilla?
Cataratas
Las cataratas son otra afección ocular que no se debe exclusivamente al sol, pero que está relacionada con él. Se trata de un deterioro del cristalino, que se va volviendo opaco de forma progresiva. La vista disminuye poco a poco y las fuentes de luz resultan cada vez más molestas.
Las cataratas pueden provocar una ceguera total y, según la OMS, alrededor del 20 % de los casos están directamente relacionados con una exposición solar demasiado repetida.
Melanoma ocular
El sol también está implicado en el melanoma ocular y en el melanoma uveal, dos cánceres de la úvea. Ambas enfermedades suelen estar relacionadas con una sobreexposición al sol.
Varios síntomas son comunes a otras enfermedades del mismo tipo, como la disminución de la agudeza visual, los destellos o las manchas en la visión. En los distintos tipos de melanoma ocular, las personas mayores y las de ojos claros son las más propensas.
¿Cómo proteger eficazmente los ojos del sol?
No se te ocurriría exponerte durante mucho tiempo a un sol abrasador sin crema solar, así que ¿por qué no proteger también tus ojos? La luz del sol es casi tan peligrosa para los ojos como para la piel, sea cual sea la intensidad del sol.
Dados los efectos nocivos, a corto y largo plazo, acumulativos y a veces irreversibles, de los rayos del sol en los ojos, protegerse incluso en exposiciones cortas no es un detalle menor.

Soluciones sencillas pero eficaces para combatir los efectos nocivos del sol
Ponte bajo un toldo o una sombrilla para resguardarte del sol en lugar de exponerte
Evita exponerte al sol en las horas de más calor, sobre todo en verano
Sencillo pero eficaz: elige la sombra antes que una exposición prolongada al sol
Protege a los niños con un sombrero de ala ancha y gafas adecuadas, ya que son los más vulnerables a la luz del sol
Lleva gafas de sol adecuadas, con lentes que tengan un buen índice de protección solar.
Los indicadores que debes tener en cuenta al elegir tus gafas de sol:
100 % UVA - UVB
Certificación europea
Lentes polarizadas
Índice de protección (cat. 1 a 4)
Los tratamientos de las lentes (antiarañazos, antirreflejos, anti
vaho…)
La polarización de las lentes
Las gafas de sol Nooz
Para ofrecer una protección óptima a tus ojos, en junio de 2020 lanzamos nuestra gama de gafas de sol. Las gafas de sol Nooz combinan ligereza (solo pesan 12 gramos), resistencia (sus monturas sin tornillos, con varillas ultrafinas de nailon, son flexibles e irrompibles) y eficacia (nuestras lentes ofrecen protección 100 % UV de categoría 3: es decir, son oscuras para una luminosidad solar intensa y absorben entre el 82 % y el 92 % de la luz visible).
Pero eso no es todo: nuestras lentes de sol también están certificadas según la normativa europea y cuentan con tratamientos antiarañazos y antirreflejos.
Además, son polarizadas, es decir, ofrecen una visión optimizada al sol: para que los rayos del sol reflejados en una superficie plana no perturben tu visión, una lámina de material actúa como filtro especial que absorbe los reflejos. Este filtro integrado proporciona una gran comodidad visual, además de proteger perfectamente tus ojos. Evita los deslumbramientos, ofrece una visión más nítida y aporta mayor comodidad.

Por si fuera poco, las gafas de sol Nooz están protegidas por su estuche ultraplano, que cabe en cualquier bolsillo con sus 17 milímetros.
Además, son unisex, para adaptarse a todos los perfiles.
Protegerse de la luz del sol es una prioridad, tanto para broncearse en la playa como para hacer actividades al aire libre como Lotfi Lamaali. Los efectos de una sobreexposición pueden ser graves a largo plazo, pero también a corto plazo. Por suerte, proteger tus ojos de los rayos UV e IR del sol es bastante sencillo.