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En los bolsillos de Catherine, amante del bienestar
Fan de Nooz desde sus inicios en 2015, Catherine, de 55 años, fue profesora de yoga durante 20 años. Hoy vive en Grenoble y sigue disfrutando de sus pasiones: el yoga, la pintura y la lectura.
¿Qué te apasiona en la vida?
El yoga, la pintura y la lectura.
Practico yoga desde hace mucho tiempo. Lo he enseñado y sigo practicándolo con mucha regularidad, aunque ya no doy muchas clases.
Viví en Estados Unidos, donde iba mucho al gimnasio, a la piscina, de todo. Y un día alguien me dijo: «deberías venir a ver una clase de yoga». En mi primera clase me reí tanto que casi me echan, y después ya no hacía otra cosa. Al cabo de cuatro años empecé a formarme, hice 7 años de formación, luego fui profesora durante 20 años y aquí estoy, hoy sigo.

En cuanto a la pintura, también empecé hace mucho tiempo. Cuando empecé, mis hijos eran muy pequeños. En el 98, o incluso en el 96.
Cuando vivía en Estados Unidos tomaba muchísimas clases; aquí (en Grenoble) voy a clases presenciales durante el día, pero también por la noche, por Zoom y en directo con Estados Unidos. Me apasiona la pintura al óleo y ahora estoy descubriendo la acuarela: es otra cosa y también me encanta.
Se suele decir que los pintores acumulan lienzos. ¿Hay algún sitio donde se puedan ver los tuyos?
Sí. Hay un poco por todas partes. Bueno, quizá menos de lo previsto, pero tengo por toda la casa, por todo el desván. Por todas partes, de verdad. Desde que pinto, tengo kilos de cuadros (risas)

¿Pintora? No sé si se me puede llamar pintora (risas), pero en cualquier caso, disfruto muchísimo.
Y para leer, ¿mejor en papel o en digital?
¡Las dos cosas! Siempre llevo conmigo un libro en papel y mi Kindle, mi lector electrónico. Un libro en papel para el día y un libro digital para la noche. Siempre.
¿Qué llevas siempre en el bolsillo para disfrutar al máximo de tus pasiones?
¡Mis gafas Original, por supuesto!
Para el yoga, las uso al principio de la sesión, para mirar mi clase y mi programa. En cuanto a la pintura, intento trabajar, entre comillas, un poco como los pintores holandeses, con degradados y pequeños detalles muy precisos, así que las gafas son fundamentales. Y para leer, tengo presbicia, así que leer un libro sin gafas es imposible.
¿Qué tienen de especial estas gafas Nooz?
Con la edad, ya no puedo leer nada que sea pequeño. Ni siquiera cocinar, ni siquiera comer, para ver lo que hay en el plato. Hasta las necesito para entrar en casa y ver el ojo de la cerradura (risas). Así que tengo un par distinto para cada situación.

En el esquí, por ejemplo, siempre llevo encima las gafas Original. Colgadas del cuello o en el bolsillo, son superprácticas y no abultan.
En casa, para leer un libro o pintar, siempre llevo unas gafas Essential, por lo ligeras y finas que son.
Y en verano, me acompañan las gafas de sol, ¡prácticas y muy bonitas!
Creo que les pasa lo mismo a muchas personas de mi edad. Es una comodidad tener siempre unas gafas a mano. Sí, la vida de los mayores es complicada (risas).
¿Más Nooz Original o Nooz Essential?
¡Difícil elección!
Desde el principio soy fan de las gafas Original por lo mucho que me han ayudado en todas las actividades en las que no quiero o no puedo cargar con nada. Son para momentos breves. En cuanto a las gafas Essential, no se separan de mis libros. Son las que mejor me van para pasar largos ratos leyendo.
La selección Nooz de Catherine